Desde que dos cazatesoros desvelaron la ubicación de un tren blindado perdido en 1945 y afirmaron que podía estar cargado con hasta 300 toneladas de oro y joyas, todos los aficionados a la Segunda Guerra Mundial están ansiosos porque se descubra su carga. Sin embargo, parece que será necesario esperar un poco para que el gobierno polaco excave los túneles en los que se halla este convoy y, de una vez por todas, se pueda ver lo que transportaba. Mientras tanto, lo más que pueden hacer los expertos es elucubrar sobre lo que hay en su interior. La última teoría que está cobrando importancia entre los historiadores es la que afirma que los vagones no albergan riquezas, sino decenas de cadáveres de presos judíos trasladados desde un campo de concentración cercano.
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