El jefe de la oficina política de Hamás, Khaled Meshaal, instó a la generación joven de la organización a continuar los atentados contra israelíes. “La sangre de los mártires frenó el plan para dividir la mezquita de Al Aqsa”, dijo Mashaal y aseguró que “la Intifada unirá al pueblo de Jerusalem, las ciudades de Cisjordania, Gaza y los territorios de 1948”.