La guerra civil en Siria se ha convertido en una verdadera carnicería, sobre todo con la intervención de rebeldes islámicos fundamentalistas de Al Qaeda. Por otra parte, los ataques del Ejército de Bashar Al Assad (BA) contra la población civil representan un genocidio. De acuerdo al Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, después de casi tres años de guerra, más de 125,000 personas han muerto, 2 millones buscaron refugio en el extranjero y han sido expulsados de sus hogares más de un tercio de sus 23 millones de habitantes.