El primer ministro libanés, Saad Hariri, ya ha tenido suficiente. Irán terminó de apoderarse del Líbano cuando, el otro día, anunció su dimisión. Señalando a Hezbolá y a sus patronos iraníes, dijo que temía por su vida. Hariri tiene buenos motivos para temer a Hezbolá, la poderosa organización terrorista chií satélite de Irán que en la práctica controla el Líbano. Según los indicios, Irán y Hezbolá tienen planes de extender su control a Gaza. Irán ya proporciona a Hamás apoyo financiero y militar. Es precisamente el apoyo de Teherán lo que ha permitido a Hamás mantener el poder en la Franja en los últimos diez años. También es gracias a Irán que Hamás y la Yihad Islámica Palestina, otra importante organización terrorista gazatí, disponen de misiles y cohetes. Es el dinero iraní lo que permite a Hamás y a la Yihad Islámica Palestina seguir excavando túneles del terror bajo la frontera con Israel.