Fue el 19 de noviembre de 1977. Nadie lo esperaba, aunque seguramente se estaba preparando desde hacía tiempo. El Presidente de Egipto, Anwar el Sadat visita por primera vez oficialmente Israel. Primera visita oficial de un líder árabe de un país enemigo. Y ni más ni menos el presidente de Egipto, país que durante 25 años había encabezado todas las guerras contra Israel. Fue sin duda un terremoto político en el Medio Oriente.