Cuando alguien se ve en la necesidad de ayudar a una persona que ha sufrido un trauma sicológico, la mayoría, instintivamente, tiende a hacer contacto físico con ella, ya sea tomándola de la mano o abrazándola, para tratar de tranquilizarla. Esa actitud, aunque bienintencionada, no es útil, según el trabajador social clínico y médico voluntario Moshe Farchi. Su método, que es contrario a lo intuitivo, fue adoptado recientemente como modelo de primeros auxilios sicológicos por el Ministerio de Salud de Israel y se usará en todo el país.
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