En el 50º aniversario de la Guerra de los Seis Días, hay que recordar que entonces no existía un Estado palestino, que el conflicto no fue provocado por Israel y que la construcción de asentamientos no es el principal obstáculo para la paz
En el 50º aniversario de la Guerra de los Seis Días, hay que recordar que entonces no existía un Estado palestino, que el conflicto no fue provocado por Israel y que la construcción de asentamientos no es el principal obstáculo para la paz
Los antiguos habitantes de Jerusalem del período del Segundo Templo adherían estrictamente a las leyes kosher y cenaban principalmente ovejas y cabras, según descubrieron investigadores de la Universidad de Tel Aviv en el estudio más completo de su tipo.
En 1810, cuando se produce la Revolución de Mayo, los participantes del acto son en su mayoría descendientes de portugueses judíos. Dijo Ramos Mejía:” Siempre se consideró a Buenos Aires, desde Lima, como una patria de herejes y judaizantes”. Agregó David Elnecave:”Los judíos portugueses se enrolaron en las filas de los ejércitos patrios para luchar por la libertad”.
En la Alta Edad Media, en el lujoso Oriente, los judíos radanitas, a lomos de sus camellos, llevaron el judaísmo hasta los confines de Asia. El pueblo de Israel, la única nación del mundo antiguo que sigue en pie, hizo de su obligada diáspora un arte de supervivencia a través del comercio, la cultura, la ciencia y la teología.