Con una historia que se extiende hasta el tercer siglo antes de nuestra era, la comunidad judía de Libia comenzó a padecer extensos sufrimientos desde la Segunda Guerra Mundial bajo la sombra del fascismo nazi e italiano que llegaron hasta ahí para cimbrar su terror, para después sufrir la persecución y expulsión antisionista tras el establecimiento del Estado de Israel y después con la llegada del dictador Gadafi al poder, cuando la mayoría ya había abandonado forzadamente el país y no quedaban más que 100 judíos.