Fascismo en el viejo mundo
Ya no son novedad las actitudes racistas, xenófobas y discriminatorias que se verifican en la vieja Europa. La cuna de la civilización occidental y cristiana, de las revoluciones liberales, de la tolerancia humanista, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, viene sufriendo un peligroso retorno de las peores doctrinas nazis. El rechazo a los inmigrantes fundamentalmente aquellos que provienen del tercer mundo sigue creciendo de manera alarmante; el color de la piel, ciertos rasgos faciales, idiomas ajenos, costumbres y religiones diferentes, no son admitidos en las sociedades del primer mundo. Norafricanos, asiáticos, sudacas (pobres, feos y sucios), son mirados con desprecio, con desconfianza, con repugnancia y hasta con odio por españoles, franceses, italianos, alemanes o ingleses. Xenofobia, racismo, intolerancia religiosa, han ganado la mentalidad media de los ciudadanos europeos, mientras los discriminados son compelidos a vivir en guetos.