La Shoá: entre el silencio y la sobreexplotación

El 27 de enero del 2012, se cumplen 67 años de la liberación del campo de exterminio y concentración de Auschwitz. La Asamblea General de Naciones Unidas eligió esta fecha simbólica para designarla como Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto y, como toda conmemoración, debería representar un momento de reflexión más allá del consabido: “nunca más”. Sin embargo, a pesar de algunos actos de estado y de no muchos artículos al respecto, Auschwitz parece haberse convertido en un símbolo ambivalente utilizado por los medios y los diversos sectores sociales cada vez que su causa lo requiere, independientemente de la pertinencia de la comparación. Y sobre todo, independientemente de la moralidad del argumento.

Progresos sustanciales en el diálogo Santa Sede-Israel

Se han registrado “progresos sustanciales sobre cuestiones significativas” afirma un comunicado conjunto hecho público este jueves 26 de enero por la comisión bilateral de trabajo entre la Santa Sede y el Estado de Israel. El nuncio en Israel, monseñor Antonio Franco, participante en el encuentro, ha expresado su esperanza en un pronto acuerdo.

Expresiones del Diputado José Carlos Cardoso en Comisión Permanente- 27 de enero- Día de Recordación de la Shoá

Estamos acá, en este día de conmemoración, a partir de una larga y pertinaz lucha del pueblo judío por establecer esta fecha en la memoria colectiva, en la memoria universal, a los efectos de hacer una especial valoración de un episodio histórico muy puntual, que tiene un tiempo, que tiene protagonistas, pero que sin duda debe conducirnos a mirar las relaciones humanas y lo que acontece en el mundo que nos toca vivir en términos mucho más generales. Además, estoy convencido de que los judíos así lo plantean.

Expresiones del Diputado Javier García en Comisión Permanente- 27 de enero- Día de Recordación de la Shoá

Quiero empezar destacando que me parece muy bien que haya una fecha particular en la que recordemos esta tragedia de la humanidad que es el Holocausto, que avergüenza a los hombres y mujeres de bien. En general se recuerda este tipo de episodios que, como bien señalaba nuestro colega, correligionario y amigo, el señor Diputado Cardoso, se han reiterado a lo largo de la historia de la humanidad, pero en el caso del Holocausto, habitualmente eso se licúa en el marco de una condena general a todos los agravios que se han hecho al ser humano. A mí me parece que las tragedias de este tipo deben condenarse en general y también en particular. No hay que licuar las condenas en un marco de generalidad que evite que se vea lo que cada una de ellas implicó.