Planificando genocidio a la vista de todos
Cuando un grupo de burócratas nazis de alto rango se reunieron hace 70 años del día de hoy (20 de Enero de 1942) no planeaban la muerte de 6 millones de judíos; su meta era 11 millones.
Cuando un grupo de burócratas nazis de alto rango se reunieron hace 70 años del día de hoy (20 de Enero de 1942) no planeaban la muerte de 6 millones de judíos; su meta era 11 millones.
Alemania año cero, filme de Roberto Rossellini (1947), pone a un niño a deambular por una nueva geografía: un paisaje destruido y un estado mental atolondrado. Ahora lo único que importa, para ésta criatura, es la sobrevivencia. No sólo la del cuerpo sino cómo reubicar al sujeto en este nuevo paisaje mental, la de esa ruptura abrupta y traumática con lo familiar, lo conocido desde siempre entonces, cómo sintomatizar con ese resto, no sólo con el a como operación de la constitución del sujeto, sino con los escombros, tanto edilicios, familiares, corporales y mentales. Rossellini dice en su filme de una “moral sin rumbo”. En parte porque los antiguos verdugos del nazismo se reinstalaron en lo cotidiano sin puniciones, pero lo que es peor aún, es que marcaron el paradigma de una nueva orientación político- social: la del crimen sin castigo dando un nuevo valor a la impunidad como condición jurídica y de intercambio social. La ética del buen hacer y del bien decir junto a una moral como un uso de lazo social dejaron de estar en vigencia según la máxima kantiana.
La exposición “El partido de sus vidas”, que retrata la historia de 18 grandes atletas judíos, fue inaugurada en Beit Hatfutzot, el Museo de la Diáspora Judía de Tel Aviv. Adi Rubenstein, el creador y curador de la muestra, dedicó tres años a encontrar documentación, fotografías y relatos de deportistas que se desempeñaron entre los siglos XVIII y XX, antes de la creación de Israel.
El Congreso Judío Latinoamericano (CJL) y la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) coincidieron en profundizar el trabajo en conjunto “para tender mayores puentes entre ambos credos”. Así lo expresó el director del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman tras reunirse con el presidente de la CELAM, monseñor Carlos Aguiar, en una reunión que mantuvieron en la ciudad de México.