Desde muy joven demostró que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por dinero: apostar, robar, extorsionar y finalmente cometer crímenes de guerra, vinculados al nazismo. Un maldito del fútbol, Alexander Villaplane seguramente sea el peor villano que haya pisado una cancha. Fue capitán del seleccionado de Francia en la Copa del Mundo