Cada vez que pronuncia el término Shoá (cataclismo destructivo) se nota en su cara el dolor de aquél que se identifica con el sufrimiento ajeno. Representa a la perfección la forma de llevar a la práctica el mandamiento bíblico de “no te quedarás parado ante la sangre de tu hermano”. El profesor de Historia y ex responsable de las Políticas de Memoria del Ministerio de Educación y Cultura, Óscar Destouet, no es judío, pero siente el exterminio nazi de 6.000.000 de judíos como propio. Así lo hizo saber a las autoridades nacionales cuando propuso, durante el gobierno del presidente Tabaré Vázquez (2005-2010), que Uruguay se integrara a un organismo internacional, auspiciado por Naciones Unidas, que busca mantener vigente el recuerdo de la Shoá.