EL diseñador británico John Galliano (foto), acusado de agresiones leves e insultos antisemitas, a la espera de que se conozcan los resultados de la investigación.
EL diseñador británico John Galliano (foto), acusado de agresiones leves e insultos antisemitas, a la espera de que se conozcan los resultados de la investigación.
El acosado líder libio, Muamar el Gadafi, depositó en secreto la semana pasada 3.000 millones de libras (más de 3.500 millones de euros, 4.800 millones de dólares) en Mayfair, elegante barrio londinense conocido por sus gestores de fondos privados.
En la Nochevieja de 2008, Saif Al Islam, uno de los hijos de Muamar Al Gadafi, se encontraba en la paradisíaca isla caribeña de San Bartolomé pasando unos días de vacaciones. Para amenizar la fiesta que celebró aquella noche en compañía de unos amigos, Saif Al Islam se puso en contacto con el agente de Mariah Carey y le pidió que la cantante neoyorquina se desplazase hasta la isla para una actuación privada. El presupuesto era un millón de dólares y serían sólo cuatro canciones las que la diva tendría que interpretar.
El siglo XX ha sido el siglo de los genocidios. El primero fue el de los armenios a manos de los turcos: un millón y medio de muertos. La lista macabra sigue hasta casi el siglo XXI: en la década de los 90 murieron miles de bosnios, y el mundo asistió por televisión a la masacre de 850 mil tutsis a manos de los hutus en Ruanda. Se habla de dos millones de víctimas en Camboya. Y debe sumarse la enigmática y cruel cifra del Gulag soviético.