A veces la política internacional llega a tal nivel de surrealismo que, si no fuera trágico, resultaría cómico. Por ejemplo, la noticia de ayer, según la cual la Asamblea General de las Naciones Unidas “ha acordado por unanimidad suspender a Libia como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU”. La resolución ha sido adoptada por consenso de los 192 países que integran la Asamblea General.