La contraofensiva de Muamar Gadafi contra los rebeldes ayer incluyó ataques por aire y mar que causaron varios muertos y la toma de Ras Lanuf. Francia reconoció como legítimos a los rebeldes. La OTAN y la UE analizan en Bruselas qué hacer.
La contraofensiva de Muamar Gadafi contra los rebeldes ayer incluyó ataques por aire y mar que causaron varios muertos y la toma de Ras Lanuf. Francia reconoció como legítimos a los rebeldes. La OTAN y la UE analizan en Bruselas qué hacer.
El papa Benedicto XVI asegura que la resurrección de Cristo es históricamente creíble, que los judíos no fueron los culpables de su muerte, que separó definitivamente la religión de la política y que la Iglesia actual parece un barco que se hunde, pero que Jesús siempre está a su lado.
Un mar de petróleo en manos de un tirano es, y será siempre, una pésima combinación. El coronel Muammar Khadafy nos lo recuerda día tras día mientras su régimen tambalea, se resiste y condena a la sociedad libia a un baño de sangre por una razón muy sencilla: sigue convencido de que después de 40 años en el poder merece una nueva oportunidad.
En Arabia Saudita, las protestas comenzaron en la Provincia Oriental, la más extensa y plagada de yacimientos petrolíferos del reino, aunque lo que la convierte en epicentro de la crisis, es que en ella habita el grueso de la comunidad chiita, apenas un diez por ciento de la población del país.