Hace pocos días, Uruguay asumió la Presidencia del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas con sede en Ginebra. La primera reacción, inevitable, es de orgullo, por el hecho que nuestro país está al frente de un marco importante del organismo que representa a la comunidad de naciones. Tenía razón la Embajadora de Uruguay en Ginebra, Laura Dupuy, al manifestarse claramente emocionada, en lo nacional y en lo personal.»Deseo agradecer a todos los países la confianza depositada en Uruguay y en mi persona para ocupar tan alto cargo», declaró al aceptar la presidencia del Consejo de Derechos Humanos, que si bien ya ha asumido, comenzará a ejercer dentro de poco tiempo.