El pasado fin de semana, un niño que estaba haciendo su Bar Mitzvá en Beer Sheba recibió una dura bienvenida a la adultez. En algún momento de la madrugada del viernes, apenas unas horas antes de que el joven debiera subir al púlpito para leer la Torá, sonó la sirena de ataque aéreo. Se declaró “Tzeva Adom” (Color Rojo, el equivalente de “Código Rojo”), señalando que terroristas palestinos habían lanzado proyectiles desde Gaza hacia el sur de Israel.