A primera vista, Amr Moussa parecería tener escasa esperanza de triunfar en las próximas presidenciales de Egipto, la primera contienda realmente libre en la historia moderna del país para acceder a ese cargo. No faltan candidatos para liderar al país y ninguno tiene más cercana identificación con la odiada dictadura de Hosni Mubarak que Moussa. Se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores de Mubarak entre 1991 y 2001 y ha transcurrido la última década como jefe de la Liga Árabe, que es esencialmente una asociación de autócratas del Medio Oriente como lo fue Mubarak hasta su derrocamiento a comienzos de este año.