Al menos 15 mujeres fueron asesinadas por los llamados crímenes de «honor» el año pasado en Jordania, donde hubo torturas y malos tratos a los detenidos, y las fuerzas de seguridad gozaron de impunidad, según el informe de Amnistía Internacional (AI) difundido en Londres.
El dossier de AI sobre el «Estado de los derechos humanos en el mundo» en 2010, destaca que se dictaron nueve penas de muerte, pero que «no hubo ninguna ejecución», a pesar de que Jordania se abstuvo en diciembre en la votación de una resolución de la Asamblea General de la ONU en la que se pedía una moratoria mundial de las ejecuciones.