No es secreto que el tema de Israel, su situación y el conflicto que le han impuestos sus vecinos desde su creación, es fuente de discusiones álgidas , en las que cada parte siente que se le va la vida en ello, en la que un lado cree a menudo que si “el otro” gana, el país está perdido. Al debate de fondo que divide a los israelíes acerca de cuál es la solución al conflicto con los palestinos- debate que incluye elementos de seguridad, religión, historia , ideología y política entre otros- se agrega el hecho que el tema es uno de los más discutidos en la opinión pública internacional. Gente que sabe y conoce y gente que simplemente opina con las vísceras, sin fundamento alguno, interviene y pretende presionar e influir. No es una receta muy positiva que aporte a un debate cuerdo dentro de Israel.