Tras haber luchado codo con codo junto a los hombres para derrocar al presidente Hosni Mubarak, las mujeres egipcias ven con desaliento cómo la transición amenaza con dejar a un lado sus reivindicaciones históricas. La señal de alarma se encendió después del reciente anuncio del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que gobierna Egipto desde la caída de Mubarak el 11 de febrero, de que los nuevos gobernadores de las provincias egipcias no podrán ser mujeres «por cuestiones de seguridad».