Las guerras en Irak y Afganistán van menguando, Osama bin Laden está muerto y el gobierno de Estados Unidos tiene una deuda enorme… así concluye una década dorada para la industria militar. En los 10 años transcurridos desde los ataques del 11 de setiembre de 2001, el presupuesto anual de defensa se ha más que duplicado a US$ 700.000 millones, y las ganancias anuales de la industria militar se han casi cuadruplicado, acercándose a unos US$ 25.000 millones el año pasado.