A muchos lectores el título de este artículo les resultará familiar. Es el título de una famosa novela antibélica del escritor alemán Erich María Remarque (1898-1970) que fue llevada dos veces al cine (en 1930 con dirección de Lewis Milestone y en 1979 con dirección de Delbert Mann). Su tema es la denuncia de la brutal matanza en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) en la cual el escritor fue soldado, experimentando en carne propia su absurda crueldad. Hasta hoy su libro sigue siendo una de las mejores obras de ficción pacifistas que se han escrito y su título sigue siendo particularmente sugestivo, porque alude irónicamente a los horrores de la guerra cuando no hay ninguna gran batalla ni sucede ningún acontecimiento bélico que modifique dramáticamente la situación en ambos bandos. Es con la misma intención irónica que tomo prestado el título de Remarque aludiendo a una guerra diferente y más actual, la jihad o guerra santa islámica librada por el islamismo militante contra el mundo moderno y los avances de la civilización desde la Revolución Francesa. Sin duda, es una guerra de naturaleza diferente a una conflagración bélica global. Por una parte, es un enfrentamiento interno en el seno de una de las grandes religiones mundiales, el Islam.
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