Corrían los turbulentos años de cambio en los albores del 1500, cuando los Médicis, a pesar de dominar Florencia, no podían comprender el mundo que los rodeaba. Nicolás Maquiavelo, a su solicitud expresa, recorre “los alrededores” para interpretarlo. Nace así El Príncipe en 1513, la respuesta al Magnífico Lorenzo, que en 24 cartas escritas por Maquiavelo, le explica los fundamentos de los orígenes y la estructura del poder, la concepción de la política como una ciencia empírica.