“No es accidental que nuestras sociedades de la información sean sociedades sin memoria, o dicho de otro modo, sociedades cuya memoria es “artificial”, como la inteligencia, una memoria que ya no se encuentra en los hombres sino en las máquinas. Por eso la modernidad hace a las sociedades comunidades amnésicas, incapaces de transformar los acontecimientos del pasado en relatos, en narraciones que se puedan transmitir, que se deban aprender, y que deben perdurar a lo largo del tiempo