El gobierno suspendió el lanzamiento del Plan Nacional contra el Racismo y la Discriminación, por cuestionamientos de organizaciones afro -que sostienen que hubo un «saqueo» al plan original y «desvío de fondos»-, que rechazaron de plano (El País).
El gobierno suspendió el lanzamiento del Plan Nacional contra el Racismo y la Discriminación, por cuestionamientos de organizaciones afro -que sostienen que hubo un «saqueo» al plan original y «desvío de fondos»-, que rechazaron de plano (El País).
El compromiso de debatir a fondo acerca de los asentamientos israelíes en la franja de Gaza (nota de redacción del CCIU: donde dice franja de Gaza debió decir Cisjordania, ya que en la franja de Gaza no existen asentamientos israelíes) y en Jerusalén Este, y sobre la posibilidad de hacer concesiones mutuas en el tema fueron las mayores novedades de las primera jornada de negociaciones directas entre los líderes de Israel y la Autoridad Nacional Palestina, a dos semanas del lanzamiento en Washington de un nuevo proceso de paz en Medio Oriente (El Observador).
Me gustaría explicar algunas de las razones por las cuales he decidido vivir en Israel. Éstas no son las únicas razones por las cuales un judío debería hacer aliá y pueden no ser las mejores, pero son algunas de las razones que me atraen a mí. Permítanme empezar con tres relatos:
El escepticismo que envuelve a israelíes y palestinos al reunirse sus gobernantes ayer en Washington, es producto no sólo de la complejidad de los temas a tratar sino del hecho que los intentos de resolverlos comenzaron hace ya casi dos décadas. Esto, si es que se toma como punto clave la Conferencia de Paz en Madrid en octubre de 1991, la primera reunión internacional destinada oficialmente a resolver el conflicto entre Israel y sus vecinos palestinos.