El Ministerio israelí de Asuntos Exteriores ha elevado el nivel de alerta en todas sus embajadas y representaciones por el mundo y ha cerrado varias de ellas tras recibir información sobre amenazas concretas de atentado.
El Ministerio israelí de Asuntos Exteriores ha elevado el nivel de alerta en todas sus embajadas y representaciones por el mundo y ha cerrado varias de ellas tras recibir información sobre amenazas concretas de atentado.
Todas son dictaduras, de manera que es igual que se oprima a la gente por unas ideas o unos dioses, porque al final es lo que hay: pueblos silenciados, represiones violentas y corrupción que engorda las cuentas de los tiranos en los bancos donde el dinero esconde sus vergüenzas. Desde el pacto de la Ilustración, no hay diferencia entre Pinochet y Castro, entre Hitler y Stalin. Esta verdad inapelable no ha sido siempre tan clara, no en vano aún hay izquierdas jurásicas –esas que Horacio Vázquez Rial retrató en su libro La izquierda reaccionaria, felizmente reeditado– que aún cantan a Víctor Jara mientras veneran el póster de Castro. Y en el caso de Oriente Medio, esas mismas izquierdas son ruidosas cuando celebran la caída de Mubarak (por cierto, miembro de la Internacional Socialista), pero silenciosas cuando los opositores a los ayatolás se juegan la vida en Irán.
En la excelente película “El Discurso del Rey” que está actualmente en cartel en nuestra ciudad, hay una escena en que el protagonista contempla un noticiero real de la época nazi en Alemania. El noticiero muestra a Hitler y a una inmensa multitud uniformada que le respondía con fervorosa adhesión. Todas las religiones, en una medida u otra, han dividido el mundo en creyentes y herejes y han adoptado actitudes hostiles hacia sus críticos. Pero no cabe la menor duda de que la religión que ha planteado esta división del modo más drástico y tajante es la musulmana.
Con la presencia del Presidente de la República, ex presidentes, ministros, legisladores, jefes militares y personalidades, fue presentada la agenda de festejos del Bicentenario del Proceso de Emancipación del Uruguay, como se denomina oficialmente.