El primer ministro canadiense, Stephen Harper, dijo que su férreo apoyo a Israel le ha causado problemas pero que no piensa cambiar su política y mantendrá su apoyo incondicional al Estado judío. Durante un discurso pronunciado en la apertura de la Conferencia de Ottawa contra el Antisemitismo, Harper aseguró que es la responsabilidad de todos defender Israel y que esa actitud le ha provocado «moratones» en los foros internacionales.