El pasado 4 de noviembre hizo 15 años que Yitzhak Rabin fue asesinado en Tel Aviv, y ese mismo jueves hizo también quince años que los israelíes se manifiestan incansablemente, ahí donde todo acabó, con el propósito de honrar su memoria. Para algunos, el día en el que Rabin fue enterrado fue el día en el que murió la paz en Oriente Próximo; para otros, esa paz había muerto en el mismo momento en el que Ben Gurion proclamó el Estado de Israel el 14 de Mayo de 1948.