El Neues Museum de Berlín presentó once piezas recién incorporadas a su colección: esculturas expropiadas y proscritas como «arte degenerado» por los nazis en 1937, halladas ahora casualmente en el subsuelo del Ayuntamiento de la capital alemana.
El Neues Museum de Berlín presentó once piezas recién incorporadas a su colección: esculturas expropiadas y proscritas como «arte degenerado» por los nazis en 1937, halladas ahora casualmente en el subsuelo del Ayuntamiento de la capital alemana.
La amenaza que representa la alianza entre Venezuela y la república islámica de Irán tuvo un capítulo importante en la reunión de la Coalición Interparlamentaria para Combatir el Antisemitismo (ICCA), que se celebró en Ottawa, Canadá.
Con ocasión del sexto aniversario de la muerte del presidente palestino Yasir Arafat, ayer se supo que sus antiguos ayudantes están construyendo en Ramala un museo con miles de objetos personales: su simbólica kefia de cuadros blancos y negros, los uniformes militares con los que siempre se vestía, insignias, gafas de sol, fotografías, pistolas y el fusil del que nunca se separó durante el sitio israelí de su estado mayor. La apertura está prevista para dentro de un año y el presupuesto será de 2,5 millones de euros. Arafat lideró a su pueblo durante cuatro décadas, convirtiendo el drama palestino en uno de los principales temas de la agenda internacional.
En su artículo del domingo pasado, el columnista estrella del “New York Times”, Thomas L. Friedman, se refiere a varios golpes de suerte que tuvieron los Estados Unidos en el último tiempo: el fracaso de cinco atentados que podían haber ocasionado numerosas víctimas. Citando cada uno de los casos por el nombre de su fallido perpetrados, Friedman recuerda el caso del nigeriano que intentó hacer explotar un avión Delta con destino a Detroit con 278 pasajeros, el del confeso terrorista que intentó hacer estallar una bomba en Times Square, uno de los lugares más concurridos de Nueva York, el del inmigrante afgano en los Estados Unidos que pretendía inmolarse a sí mismo junto con todos los viajeros del subte neoyorquino que tuvieran la mala suerte de ser sus ocasionales compañeros de viaje y por último, los dos casos de las encomiendas con explosivos enviadas por Al Kaeda desde el Yemen con destino final a los Estados Unidos, que felizmente pudieron ser desactivadas gracias a oportunas informaciones de inteligencia.