El antisionismo del filme turco inspirado en el asalto israelí al barco Mavi Marmara –con ayuda para Gaza–puede crispar aún más las relaciones entre Turquía e Israel.
El antisionismo del filme turco inspirado en el asalto israelí al barco Mavi Marmara –con ayuda para Gaza–puede crispar aún más las relaciones entre Turquía e Israel.
Perdonen la impertinente pregunta que planteo en dos partes. Primera: ¿por qué a la ONU le resulta tan fácil hacer resoluciones acusatorias contra una democracia vulnerable, que sufre décadas de acoso violento, cuya integridad es amenazada por poderosos países, y que está rodeada de organizaciones fundamentalistas que tienen como objetivo su destrucción? Y la segunda: ¿por qué a la ONU le resulta tan difícil hacer algún papelito, ni que sea de buen rollo, contra una dictadura que nadie considera objeto de sus deseos nucleares, que no está rodeada de feroces enemigos y cuyo problema nacional pendiente no es defendido por grupos terroristas?
Un abogado israelí, Jonathan Livni, ha creado este mes en Jerusalén una asociación que quiere levantar el tabú que pesa en aquel país sobre las obras del compositor alemán Richard Wagner (1813-1883), cuya obra utilizaron y ensalzaron los nazis.
Científicos de varios países comienzan este miércoles a explorar el subsuelo del lugar más bajo del planeta, el Mar Muerto, en un proyecto para investigar las condiciones climáticas en la Tierra hace medio millón de años.