El Gobierno sirio ha aprobado la nueva ley que permitirá la creación de partidos políticos -aparte del movimiento gubernamental, el Baaz-, y en función de la cual las nuevas formaciones deberán respetar y defender «la democracia, los Derechos Humanos y la unidad de la patria», no podrán encubrir o alentar ninguna forma de violencia, no se les permitirá pertenecer a organizaciones internacionales y no podrán identificarse con ningún principio religioso, tribal o étnico.