Estaba todo el mundo pendiente del discurso de Mahmud Abbás, que como todo hombre de paz tiene nombre de guerra (Abu Mazen), y resulta que el líder palestino parió un ratón mendaz, irredentista y acusica. A Benjamin Netanyahu le aplaudieron mucho menos, la Ministrini no se dejó emocionar por sus palabras; pero es que él fue a soltar verdades, no a que lo jalearan.