Orhan Pamuk está convencido de que las novelas son esenciales para entender la vida, más que cualquier otro texto teórico o literario y que, si bien cree en Dios, su religión es la literatura. El premio Nobel de Literatura de 2006 ha sido elogiado por la valentía con que habló de temas tabú en su Turquía natal, como el genocidio de los armenios. Pero no se siente valiente sino que sostiene que a veces no puede mantener la boca cerrada. Pamuk estuvo en Montevideo en medio de una gira por América Latina y conversó con El Observador sobre la literatura, la política, la felicidad, el dolor y otros temas de actualidad.