El auge de los extremistas ha suscitado una participación récord en la “Marcha por la Vida” que se desarrolló por las calles de Budapest el pasado 21 de abril, en recuerdo a los más de 500.000 judíos húngaros víctimas del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial. Y también uno de los motivos de la celebración, a principios de mayo, de la asamblea plenaria del Congreso Judío Mundial en Budapest.