Un 26 de agosto de 1972 se inauguraban en Munich los Juegos de la XX Olimpíada. El evento deportivo más importante, que debería ser una fiesta de la Paz y unión entre los pueblos, fue ensombrecido por la acción del terrorismo.
El 5 de setiembre, once integrantes del equipo olímpico israelí fueron tomados como rehenes y asesinados por un comando palestino autodenominado Setiembre Negro.