El caos puede propiciar que los islamistas lleguen al poder” . Con esta frase resumió el jefe de Gobierno, Benjamin Netanyahu, los temores de muchos israelíes respecto de los acontecimientos en Egipto. Lo hizo en una rueda de prensa con la alemana Angela Merkel, jefa de Gobierno de un país al que muchos israelíes no le perdonan los horrores que sus antepasados le infligieron al pueblo judío.