El fuego se inició en Túnez y determinó un cambio de gobierno. Siguió en Egipto y cayó Mubarak. El mundo árabe vive un tiempo de cambios, de protestas sin precedentes y reclamos de libertad frente a líderes autocráticos. El efecto dominó amenaza con extenderse. Los expertos en geopolítica lo denominan “la cuarta ola”.