El discurso de los organizadores de las Flotillas de la Libertad, disfrazado de humanitario, pregona que Gaza vive una permanente crisis humanitaria, que es «una cárcel a cielo abierto». Hamás y organizaciones como la IHH (Insani Yardim Bakfi, o Fondo para la Ayuda Humanitaria) son sus diseminadores. Estos grupos apoyan la campaña de boicot y sanciones contra Israel y sientan las bases del movimiento antisionista contemporáneo. Las Flotillas de la Libertad son acciones coordinadas, multitudinarias y costosas cuyo objetivo consiste en deslegitimar a Israel y el bloqueo que sostiene sobre la Franja. Para conseguirlo, fomentan la demonización del Estado judío, cuyo derecho a existir cuestionan; rechazan todas sus políticas en relación a los palestinos e incentivan el boicot a sus productos.