Desde 1948 Israel es un Estado libre, soberano e independiente, reconocido internacionalmente, y mantiene relaciones diplomáticas y comerciales con casi todas las naciones del mundo, excepción hecha respecto de las que integran la Liga Árabe, las que, dicho sea de refilón, han vivido agrediéndolo y amenazándolo de echarlo a las profundidades del mar, o sea para hacerlo desaparecer del mapa.