A 18 años del atentado a la Amia, cerremos el puño, no hay ni silencios o gritos suficientes para expresarnos. El “YO ACUSO” dicho por Emilio Zola en el caso de Dreyfus, quedó pequeño frente al acontecimiento de la mutual AMIA; y diría Bialik, nuestro poeta del realismo “ y que se pudran los cimientos podridos de la tierra”.