Fue un 4 de noviembre. El año: 1995.
Es la fecha que recuerdan los israelíes, la que les viene inmediatamente a la memoria. Más allá de calendario hebreo o gregoriano. Es el día que recuerda el mundo. Es el día que recordamos todos.
Cuando nos enteramos, el dolor fue muy grande. Era un sábado: de tarde aquí, de noche en Israel.