El gobierno de unidad entre Hamás y Fatah es sólo otro ejemplo de falsa unidad en el mundo árabe, y es poco probable que dure mucho tiempo. Nacido de la debilidad, el acuerdo temporal ya se está desmoronando bajo el peso de las divisiones internas profundas y tensiones regionales más amplias. Por otra parte, Hamás entró en el acuerdo con la intención de abrumar a Fatah en las elecciones.