El Centro Medico Rabin, en Petah Tikva, realizó la primera cirugía robótica del mundo a una mujer en avanzado estado de gestación sin necesidad de abrirle el abdomen, según anunció el hospital. Crédito foto: Centro Médico Rabin.
Tzofiya Leibovich, de 23 años, dio a luz a una niña semanas después de que la cirugía se completara con éxito.
A Leibovich le diagnosticaron inicialmente una inflamación intestinal aguda en la Unidad Materno-Fetal del Centro Médico Rabin. Tras el diagnóstico, la inflamación empeoró y se le produjo una perforación intestinal.
Posteriormente, le diagnosticaron la enfermedad de Crohn y fue ingresada en el hospital durante la semana 32 de su embarazo, lo que hizo necesaria una resección robótica de emergencia.
“No quería un parto prematuro, quedarme con una gran cicatriz en el abdomen y, mucho menos, con una ostomía”, dijo Leibovich. “Estaba paralizada, no podía dormir y gritaba de dolor insoportable”.
El Dr. Ian White, director de la Unidad de Cirugía Colorrectal del Centro Médico Rabin, declaró que el abordaje habitual de emergencias médicas como la de Leibovich suele ser una cirugía abdominal abierta, lo que provoca un parto prematuro.
White dirigió la operación de Leibovich junto con la Prof. Asnat Walfisch, directora del Hospital de la Mujer, y el Prof. Eran Hadar, jefe de Medicina Materno-Fetal. Decenas de profesionales médicos participaron en la operación.
La singular cirugía laparoscópica permitió a Leibovich llevar a término su embarazo de forma natural. La laparoscopia es un procedimiento mínimamente invasivo que permite observar el interior del abdomen o la pelvis, según la Clínica Cleveland, según The Jerusalem Post.
Nunca antes se había intentado este procedimiento
“En cada etapa debatíamos si continuar o convertirlo a cirugía abierta”, dijo White. “Mientras la madre y el feto permanecieran estables, seguimos adelante. La operación fue un éxito y el dolor disminuyó”. El médico también mencionó la preocupación que sintió por Leibovich durante las semanas posteriores a la cirugía, hasta el nacimiento de su bebé, recalcando que “este procedimiento nunca se había intentado antes”.
Leibovich comentó que entendía que “intentarían una cirugía laparoscópica con muy pocas probabilidades de éxito, y que lo más probable era que tuvieran que abrirme para dar a luz”.
Añadió que White, quien es religioso, “vino al hospital en Shabat, y fue entonces cuando me di cuenta de lo extraordinario que era este momento”.