El mundo actual se caracteriza por las globalizaciones de la economía, el transporte y la información, que lo han achicado. Pero también lo explican las migraciones, que se han mundializado; la maldición de los recursos naturales, que genera desequilibrios internos y tensiones internacionales, y el avance (que es un retroceso) del integrismo religioso (La Vanguardia, por Xavier Batalla).