Debajo del chador que cubre a Faezeh Rafsanyani se esconde el cuerpo de una mujer atlética y espontánea que habla con franqueza. Como hija del ayatolá Akbar Hashemi Rafsanyani y dirigente del movimiento reformista, es una de las mujeres más influyentes de Irán. Del presidente Ahmadineyad opina que no es un líder legítimo. Tiene 48 años y durante la entrevista, celebrada una mañana lluviosa de otoño en su oficina en el norte de Teherán, demuestra no tener ningún miedo a la hora de criticar al régimen. «No me preocupa tener problemas por explicar lo que sucede en nuestra sociedad», dice.