El levantamiento popular en Libia contra 41 años de dictadura de Muamar Gadafi, cada día más extendido pese a la salvaje represión gubernamental, reaviva las llamaradas de protesta de pueblos del Medio Oriente, hartos de una larga historia opresiva de falta de libertad y de oportunidades para una vida mejor. Gadafi busca a sangre y fuego salvarse del dominó de caída de déspotas, como ya ocurrió en Túnez y Egipto y amenaza también a Yemen, Argelia, Bahréin e Irán. Las tropas del coronel libio disparan a quienes se lanzan a las calles, mientras su Fuerza Aérea bombardea sin miramientos áreos de la capital y ciudades del interior.