Cuando Juan Carlos Onetti ganó el premio Casa de las Américas, cuyo dinero no podía ser retirado de Cuba, le pidió a Mario Benedetti que le trajera el equivalente de los US$1.000 en ron. «Si tomás todo eso caerás directamente en la tumba», cuenta Dorotea Muhr que dijo el autor de La tregua, a lo que Onetti contestó: «Ah… pero que muerte más hermosa».