La decisión de algunos países de reconocer el Estado palestino a lo largo de las líneas de armisticio de 1949 (erróneamente denominado «fronteras de 1967»), repercutirá negativamente en el proceso de paz en Oriente Medio. Los aportes que terceros países quieran hacer a la construcción de la paz entre israelíes y palestinos pasa por apoyar los esfuerzos de las negociaciones directas.