Varios países latinoamericanos han reconocido la existencia de un Estado palestino sobre la base de las fronteras trazadas después de 1967. En Europa algo se mueve en este asunto, la pregunta es a qué velocidad. Cuando habla, Salah Abdel Shafi, jefe de la delegación palestina en Alemania desde 2010, evita las florituras. “No nos hacemos ilusiones”, dice, “el que se reconozca nuestro Estado no va a cambiar fundamentalmente las cosas”. Incluso si la Unión Europea llegase a darle el sí oficial al país, los problemas que afectan a este territorio dividido, ocupado y empobrecido continuarían.